Aunque la inmovilizaciĆ³n muchas veces es necesaria, el enyesado o la inmovilizaciĆ³n completa de una lesiĆ³n traumatolĆ³gica es cada vez menos frecuente y se reserva a aquellos casos que se necesita por la gravedad de la misma minimizando las semanas de uso (fracturas). Es preferible en los casos que se pueda el uso de fĆ©rulas para la inmovilizaciĆ³n de una zona.
šDebemos vigilar si:
šø El color de la piel cambia y se pone violeta o azul o si se pone pĆ”lida la zona.
šøHormigueos en la zona.
šøVigilar si la zona estĆ” frĆa al tocarla.
šøControlar la fiebre.
Si el yeso se coloca muy apretado, puede provocar ciertos problemas como:
š¹ Sindrome compartimental que afecta a los estuches que recubren los mĆŗsculos afectando a su funciĆ³n.
š¹SĆndrome neuropĆ”tico por compresiĆ³n de un nervio de la zona por mala circulaciĆ³n de la zona.
š¹Ćlceras o heridas en los salientes Ć³seos prĆ³ximos si no se recubren correctamente para evitar el roce.
š¹Cuando un traumatismo requiere inmovilizaciĆ³n, mediante una escayola, una fĆ©rula o con reposo en cama, puede inducir a la formaciĆ³n de trombos en las venas profundas. De ahĆ, el uso de heparina para evitar su formaciĆ³n durante la inmovilizaciĆ³n.
AdemƔs de estas complicaciones, los yesos tradicionales tambiƩn tienen algunas desventajas como es cargar con un peso adicional.
Tras quitar la escayola, debemos hidratar la piel frecuentemente y fortalecer la musculatura afectada por la inmovilizaciĆ³n.